
Denominación de origen: Cataluña
Las variedades autóctonas, garnacha y cariñena, son la semilla de la singularidad y la diferenciación de los vinos de Montsant. Cultivadas en un clima mediterráneo con toques continentales, en suelos arcillosos, calcáreos y pizarrosos, y con el coupage justo con las variedades foráneas (cabernet, syrah, merlot ...), acaban configurando unos vinos excelentes.
Y a esta excelencia, que han reconocido desde los expertos más reputados al consumidor particular, se debe añadir la ajustada relación calidad-precio de los vinos de Montsant, una relación que los convierte en muy competitivos.
Nuestra denominación concentra una variedad de terrenos en un área muy reducida:
pizzarras, granitos, arenisacas, aluviales, arcillas ..., el clima Mediterráneo que recibe la fuerte influencia de los vientos del norte, la “tramuntana”, que puede llegar a los 120 km/h, y la proximidad del mar que tiene un efecto termoregulador.
Ésta heterogeneidad de terrenos, el clima y el viento, le confieren a nuestros vinos una diversidad de matices, complejidad, estructura y carácter, que junto al buen hacer de cada elaborador los marcan de personalidad.
Situada en la provincia de Lleida, zona con una tradición vitivinícola que se remonta a la época de los Íberos. Gracias a las características climáticas de la zona, el tipo de suelo calcáreo y la utilización de tecnología de primera línea, moderna e innovadora, hacen que sea la única denominación de origen dónde la adaptación de nuevas variedades foráneas es muy buena, dando lugar a una gran variedad de vinos de excelente calidad.
La D.O. Cava tiene sus inicios en el año 1972 con la creación de la Denominación Específica de los Vinos Espumosos y su Consejo Regulador, una de cuyas secciones correspondía al Cava, para el cual se estableció un registro específico de elaboradores del mismo. En dicho registro se inscribieron todas aquellas industrias que lo desearon y que se sujetaron a la definición del proceso tecnológico de elaboración exclusiva que se definía en ésta reglamentación, para que el producto pudiese llamarse Cava, distribuidas por gran parte del territorio español. Con la entrada de España en la Unión Europea todos los vinos con Denominación de Origen pasaron a considerase vinos de calidad producidos en una región determinada "vcprd", aunque el Cava ni era D.O. ni se producía en una región determinada, pero por una orden del 27 de febrero de 1986 se delimita una zona de tradicional producción. El uno de marzo de ese mismo año, España entra a formar parte de la Unión Europea y por consiguiente nuestro Cava queda protegido y amparado por las disposiciones y reglamentaciones de la U.E. y es considerado como un vino espumoso de calidad producido en una región determinada "vecprd". En 1991 se promulgó el nuevo reglamento propio de la Denominación de origen y en 1993 se constituye el primer Consejo Regulador del Cava de conformidad con el nuevo reglamento y las disposiciones de la Unión Europea. Y en 1993 se modifica el Reglamento, independizando al Cava de los restantes vinos espumosos. La nueva Ley 24/2003 de la Viña y el Vino en su artículo 13, apartado 2, dice: "La Denominación Cava tiene a todo los efectos la consideración de denominación de origen".
La DO CATALUNYA permite la elaboración de vinos con cierta libertad, innovación y flexibilidad, ya que dispone de un amplio abanico de variedades autorizadas. Viticultores y bodegas actúan como agentes creadores, adaptándose con facilidad a la demanda del consumidor.
La calidad y singularidad de los vinos protegidos por la DO “Terra Alta” se basa en la mediterraneidad y la identidad de las variedades recomendadas por el Consejo Regulador, las cuales suponen el 75% de la superficie plantada en la zona de producción. El producto que mejor representa estos conceptos es el “Terra Alta Garnatxa blanca”, vino que debe acreditar una calificación mínima de “Muy bueno” (mínimo de 80 puntos sobre 100 en cata) y su condición de monovarietal (100% Garnacha blanca). Entre los otros productos con el distintivo genérico
“Terra Alta”, destacar los tintos “Terra Alta” de cosecha, roble y crianza y también singulares vinos de licor obtenidos a partir de uvas sobremaduras.
La DO Tarragona fue fundada por los romanos que ya hacían constar en sus vinos la precedencia geográfica de la Tarraconense, cuando los exportaban por todo el Mediterráneo. La actual DO Tarragona ha sabido evolucionar y la tradición de ha dado la mano con la innovación.
El clima y la influencia de mar, junto con una orografía suave y un terreno excepcional, nos ofrecen unos vinos amables, suaves, frescos y típicamente mediterráneos:
- Vinos blancos suaves y delicados, ligeros con un final fresco, intenso y vivo.
- Vinos rosados frescos, ácidos, refrescantes y afrutados.
- Vinos tintos equilibrados, con cuerpo, firmes, aromáticos, persistentes, intensos, sabrosos y redondos.
Sin olvidar nuestros tan reputados “Tarragona Clásicos”, vinos de licor melosos, sedosos, intensos aromas a pasas, dátiles, frutos secos, fruta escarchada, miel, flores dulces,...
Todas las bodegas del Bages tienen viñedos propios, de esta forma los vinos del Bages, ofrecen diferentes y variadas expresiones de nuestra tierra y de la gente que la trabaja.
Las características del suelo y el clima con gran diferencia térmica entre el día y la noche del Bages, dan como fruto unos vinos de gran frescor, de amable concentración y con buena capacidad para envejecer.
La variedad de uva autóctona de la comarca es la Picapoll de la que se obtiene un vino blanco afrutado, de aroma fresco, de espléndida textura y personalidad. Esta uva se ha convertido en msímbolo de identidad del Bages.
Sus vinos quedan impregnados con notas balsámicas de espliego, tomillo y romero. Estas plantas aromáticas que pueblan los bosques de pinos, robles y encinas rodean los viñedos.
Estas peculiaridades hacen del Bages una zona óptima para la obtención de vinos de gran identidad.
Por la historia y tradición, pero sobretodo por el clima y el suelo, los vinos de la Denominación, de Origen Penedès, son para los blancos, el cuerpo y la estructura del Xarel·lo y los cupages , con el Macabeo y la Parellada, y para los Tintos la fruta del Tempranillo y Merlot y la estructura,cuerpo y crianza del Cabernet Sauvignon.









