
Denominación de origen: Andalucía
Los vinos de la DOP Montilla-Moriles se caracterizan por la variedad de la que proceden, la uva “Pedro Ximénez” y por la singularidad de la crianza biológica bajo velo de flor de sus vinos generosos.
En la DOP “Montilla-Moriles” se elaboran vinos jóvenes sin crianza, envejecen vinos generosos bajo “velo de flor” y vinos dulces naturales. Los vinos jóvenes sin crianza son, por su frescura, muy apreciados por el consumidor novel. Los vinos generosos de la DOP MontillaMoriles destacan por su graduación alcohólica natural el sistema de “criaderas y solera”, y son considerados únicos e inigualables. Entre los vinos dulces naturales, el vino dulce “Pedro Ximénez” es, sin duda alguna, un milagro de la enología donde la uva de la misma variedad, “asoleada” en las laderas de la DOP, pasifica y ofrece lo mejor de sí misma para alcanzar el cénit con un vino único.
La diversidad es la característica principal que resume la realidad actual vitivinícola malagueña. Para la D.O. Málaga se continúa con un firme respeto a la tradición en cuanto a los vinos de licor se refiere, mientras que los vinos naturalmente dulces, en lo que el alcohol se obtiene de modo natural a través de la fermentación, tienen elaboraciones más modernas, en las que se busca el predominio de notas varietales, florales y frutales.
Por su parte la D.O. Sierras de Málaga se afianza en el mercado con vinos de mucha expresión, cargados de terruño, fruta, color y acidez.
Los vinos granadinos poseen características muy específicas que los hacen únicos debido a tres factores fundamentales:
ALTITUD
La altitud media de los viñedos granadinos se encuentra a unos 1.200 metros.
CLIMA
Con influencia mediterránea y atlántica al tiempo. La temperatura y las corrientes frescas del aire de Sierra Nevada producen un efecto beneficioso que predispone las uvas para un mayor desarrollo de polífenoles que confieren al vino color, la suavidad, la estructura tánica.
TIERRA
Presentan composiciones variables de pizarra y arcilla que confieren condiciones idóneas a los vinos granadinos. La orografía de terrazas, laderas y vertientes hace que el trabajo en las viñas requiera más mano de obra que en otros casos al no poder mecanizar el proceso de recogida.
La producción de uva ha estado ligada tradicionalmente a las zonas altas y medias de los sistemas montañosos de la provincia, lo cual provoca oscilaciones térmicas importantes y muy bajas temperaturas alargando y mejorando el proceso de maduración. Nos ncontramos ante productos de autor con limitación productiva para conseguir la máxima calidad de la uva. El resultado están siendo vinos de gran personalidad; blancos frescos y fragantes, tintos sabrosos de gran complejidad y espumosos de burbuja fina y elegante acidez.



